
Hay algo curioso en la Fórmula 1: aunque todo gira en torno a la velocidad, lo que realmente engancha es la emoción que se queda flotando cuando los autos ya pasaron. Justo ahí es donde entra esta nueva colección de TAG Heuer. En lugar de replicar el ruido del motor o la agresividad de la pista, estas piezas capturan otro lado del circuito: el ambiente, la energía y ese espíritu despreocupado que hoy rodea a carreras como el Gran Premio de Miami.
Porque sí, siguen siendo relojes inspirados en la competencia, pero ahora se permiten algo distinto: bajar la intensidad sin perder carácter. Los tonos pastel —del rosa al azul, pasando por verdes y matices más suaves— no buscan llamar la atención a gritos, sino hacerla inevitable de otra forma. Son una especie de pausa visual dentro de un mundo que normalmente va a toda velocidad. Y quizá por eso funcionan: porque entienden que la Fórmula 1 ya no solo se vive en la pista, también en cómo se ve, cómo se siente y, ahora, cómo se lleva en la muñeca.
Colores suaves, personalidad fuerte
Desde su debut en 1986, la línea Formula 1 ha sido una puerta de entrada al mundo de la relojería suiza con un enfoque distinto: colores llamativos, diseño atrevido y una conexión directa con el automovilismo. Hoy, esa misma esencia se transforma con una paleta inesperada que apuesta por tonos pastel sin perder su ADN deportivo.

La nueva colección se mueve entre contrastes interesantes. Por un lado, mantiene elementos clásicos como el bisel giratorio, la aguja tipo Mercedes y los índices bien definidos. Por otro, introduce una gama cromática más relajada:
- Beige opalino: una opción discreta, con una estética cálida que funciona prácticamente en cualquier contexto.
- Rosa pastel: el más vibrante de la colección, con una edición limitada a 1,110 piezas que hace referencia al aniversario 110 de las 500 Millas de Indianápolis.
- Azul pastel: transmite frescura y ligereza, con un aire limpio y contemporáneo.
A esto se suman dos versiones más refinadas:
- Verde pastel con diamantes: un equilibrio entre deportividad y sofisticación.
- Lavanda-azul con detalles en rosa: un juego de contrastes más elaborado, pensado para quienes buscan algo diferente.
Ligereza y tecnología solar
Más allá del color, uno de los puntos clave de estos relojes está en su construcción. Las cajas están hechas en TH-Polylight, un material ligero que mejora la comodidad en la muñeca y permite que los tonos resalten aún más.
En el interior, el movimiento Solargraph marca la diferencia. Funciona con luz —natural o artificial—, lo que elimina prácticamente la necesidad de cambiar baterías. Un minuto bajo el sol puede darle energía para todo un día, y una carga completa permite que siga funcionando durante meses, incluso en la oscuridad.
Un reloj pensado para el día a día
Aunque nacen del mundo del automovilismo, estos relojes no están pensados solo para fans de las carreras. Su tamaño de 38 mm y su estética más suave los vuelven fáciles de usar en cualquier situación, desde un fin de semana relajado hasta un entorno más urbano.

Las versiones con brazalete de acero y detalles en diamantes elevan aún más la propuesta, acercándola a quienes buscan un toque más refinado sin perder ese espíritu deportivo que caracteriza a la colección.
El espíritu de Miami en la muñeca
El lanzamiento no es casual. Llega en un momento en el que la Fórmula 1 vive una etapa de expansión global, con ciudades como Miami convirtiéndose en escenarios clave donde el deporte se mezcla con moda, música y estilo de vida.

Esta colección refleja justo eso: una Fórmula 1 que ya no solo se vive en la pista, sino también en la forma de vestir, de viajar y de expresarse.
Con esta nueva serie, TAG Heuer demuestra que la relojería deportiva también puede ser ligera, versátil y cercana. Los tonos pastel no buscan suavizar el carácter de la colección, sino abrirla a nuevas formas de llevarla.