
Hay momentos en el tenis que duran apenas unos segundos y pueden definir horas de partido. Un segundo saque, una devolución, una pausa antes de golpear la pelota. Para llegar hasta ahí, sin embargo, existe todo lo que no vemos: preparación, descanso, concentración, repetición y una serie de rituales que ayudan al jugador a mantenerse presente cuando el marcador deja de estar de su lado. Novak Djokovic conoce bien ese territorio. Y es precisamente ahí donde comenzará su próximo encuentro con la hospitalidad de Aman.
Del 18 al 20 de diciembre de 2026, el tenista serbio llegará a Amanjena, en Marrakech, para dirigir Stillness and Strength: A Novak Djokovic Retreat, un programa presencial de tres días que reunirá tenis, mindfulness, tratamientos de recuperación y gastronomía alrededor de una misma pregunta: qué puede aportar la quietud al rendimiento.
No se trata, al menos en la propuesta de Aman, de convertir a los huéspedes en tenistas profesionales durante un fin de semana. La intención es trasladar algunas de las herramientas que forman parte del universo del alto rendimiento a un contexto mucho más amplio.
Lo que ocurre antes de entrar a la cancha
Djokovic será quien conduzca las clases magistrales de tenis, compartiendo con los participantes parte de las técnicas y disciplinas que están detrás de su juego. Pero las raquetas serán solamente una parte del programa.
Cada jornada incluirá sesiones de mindfulness dirigidas por los especialistas de bienestar de Amanjena. El objetivo es trabajar sobre la quietud y la presencia, dos conceptos que adquieren otra dimensión cuando se observan desde la perspectiva de un deportista acostumbrado a competir bajo presión.

Aman ha construido precisamente alrededor de esa conexión buena parte de su actual propuesta de bienestar. La compañía describe su filosofía a partir de tres dimensiones: optimización física, equilibrio mental e iluminación espiritual.
En Marrakech, esas ideas tomarán una forma mucho más concreta: entrenamiento por la mañana, momentos de quietud, recuperación y tratamientos, además de una alimentación diseñada para acompañar el ritmo de cada jornada.
El programa incluye un Beldi Hammam de 60 minutos y un masaje terapéutico con argán de 60 minutos, además del acceso a las instalaciones de bienestar de Amanjena. Djokovic, por su parte, seleccionará personalmente los menús diarios que acompañarán el retiro.
Marrakech como parte de la experiencia
Amanjena ayuda a entender por qué este programa ocurre aquí y no simplemente en una cancha de tenis. El resort se encuentra a las afueras de Marrakech, dentro de un oasis de palmeras y olivos, y tiene las montañas del Alto Atlas como telón de fondo. También cuenta con canchas de tenis de arcilla y un spa que incorpora rituales marroquíes, incluido el hammam.
La ubicación permite que el retiro mantenga una cierta distancia del ritmo de la ciudad. No hace falta construir un escenario artificial alrededor del concepto de desconexión: los jardines, la arquitectura y el paisaje ya forman parte de él.

Y esa combinación resulta especialmente pertinente para un programa cuyo nombre habla de dos conceptos aparentemente opuestos: Stillness and Strength, quietud y fuerza.
La primera no se plantea como ausencia de actividad, sino como una herramienta para responder mejor cuando llega el momento de actuar.
Novak Djokovic como asesor de bienestar
El encuentro de diciembre tampoco es una colaboración aislada. Djokovic forma parte de la estrategia de bienestar de Aman desde 2024, cuando se convirtió en el primer Embajador Global y Asesor de Bienestar de la compañía dentro de una asociación de varios años.
Desde entonces, la relación ha dado lugar a distintos programas vinculados con movilidad, recuperación y bienestar. La propia marca señala que su colaboración con Djokovic busca incorporar su experiencia dentro y fuera de la cancha a una propuesta centrada en salud, condición física y longevidad.

El retiro de Marrakech representa un paso diferente porque, esta vez, Djokovic estará presente y dirigirá personalmente la experiencia. Es una continuación del encuentro que realizó en Amanyara en 2025 y que ahora traslada la conversación al norte de África.
Lo interesante de la propuesta está justamente en ese cambio de perspectiva. El tenis deja de ser solamente el deporte que Novak Djokovic domina y se convierte en una especie de laboratorio para hablar de concentración, disciplina, recuperación y equilibrio.