El arte también corre en la Fórmula 1

La Fórmula 1 sucede a más de 300 kilómetros por hora, pero desde hace algunos años hay cada vez más razones para mirar lo que ocurre fuera de la pista.

Alrededor de los Grandes Premios se ha construido un ecosistema que rebasa al automovilismo. La moda, la música, la gastronomía y el diseño forman parte de una experiencia que se extiende mucho más allá de las carreras. Y el arte contemporáneo comienza también a encontrar su sitio dentro de ese escenario.

El Gran Premio de la Ciudad de México ofrece un nuevo ejemplo. Del 30 de octubre al 1 de noviembre de 2026, el Paddock Club de F1 recibe F1 Column, una escultura del artista Aldo Chaparro presentada por CAM Galería en colaboración con Colectivo ADN y El arte del gran premio.

Más que una intervención aislada, la presencia de la obra permite observar el creciente diálogo entre dos mundos que, aunque aparentemente distantes, comparten varios códigos: precisión, materiales, geometría, experimentación y una atención particular por la forma.

Cuando la Fórmula 1 se encuentra con el arte

La transformación cultural de la Fórmula 1 ha abierto espacios para disciplinas que anteriormente podían parecer ajenas al paddock. El automóvil mismo ofrece un punto de conexión evidente: detrás de cada monoplaza existe un ejercicio de ingeniería, aerodinámica y diseño en el que cada superficie responde a una función.

El arte aborda esas mismas nociones desde otra perspectiva. No busca necesariamente velocidad ni rendimiento, sino provocar una relación diferente entre un objeto, el espacio y quien lo observa.

Ese cruce resulta especialmente visible en F1 Column. Realizada en acero inoxidable y pintura electrostática roja, la pieza alcanza los dos metros de altura y está construida a partir de una sucesión de planos geométricos. Su acabado reflectante hace que la escultura no permanezca visualmente estática: incorpora la luz, el movimiento y las imágenes de aquello que sucede a su alrededor.

El espectador también forma parte de esa transformación. Conforme cambia de posición frente a la obra, los reflejos alteran la percepción del volumen y permiten descubrir configuraciones distintas.

En un entorno como el Paddock Club, marcado precisamente por el movimiento constante de personas, luces y actividad, esa característica adquiere otra lectura.

Una escultura que habla el lenguaje de la F1

Hay además una conexión formal entre la pieza de Chaparro y el universo del automovilismo. La geometría, la precisión y el tratamiento de los materiales forman parte de la investigación escultórica del artista, pero también son conceptos recurrentes en el desarrollo de un Fórmula 1. En ambos casos existe una preocupación por las superficies, las proporciones y la manera en que diferentes materiales modifican nuestra percepción de un objeto.

El rojo elegido para F1 Column establece otro vínculo visual inmediato con el imaginario del automovilismo, aunque el planteamiento de la pieza no pretende reproducir un monoplaza ni convertir símbolos de la categoría en elementos escultóricos.

La relación ocurre de una manera menos literal: a través de la forma y la materia. La obra mide 200 × 30 × 30 centímetros y fue creada en 2026. Su instalación durante el Gran Premio lleva además el trabajo de Chaparro fuera del circuito convencional de museos, galerías y ferias para colocarlo frente a otro tipo de público.

El paddock como nuevo espacio cultural

Ahí se encuentra quizá uno de los aspectos más interesantes de la relación entre arte y Fórmula 1. Un Gran Premio reúne durante unos cuantos días deporte, tecnología, hospitalidad y entretenimiento alrededor de un mismo acontecimiento. Introducir obras de arte dentro de esos espacios permite generar encuentros con espectadores que no necesariamente acudieron buscando una exposición.

CAM Galería, fundada en Ciudad de México en 2018 por Daniela Carrasco Zanini, Sofía Creel Ojeda y Diego García Chavolla, plantea precisamente la presentación de F1 Column como una manera de ampliar los contextos en los que el trabajo de sus artistas puede relacionarse con diferentes públicos.

La escultura estará instalada en el Paddock Club durante el Gran Premio de la Ciudad de México, del 30 de octubre al 1 de noviembre.