
Si alguna vez has sentido que elegir vino puede ser complicado, no estás solo. Durante años, esa decisión dependía de recomendaciones en restaurantes, etiquetas llamativas o el consejo de un experto. Pero eso está cambiando.
Un estudio reciente desarrollado por Casa Madero en colaboración con Altazor Intelligence muestra que hoy muchos consumidores ya no llegan “en blanco” al momento de comprar. Antes de pisar una tienda o abrir una carta de vinos, ya tuvieron una conversación previa con inteligencia artificial.
El nuevo hábito del consumidor
Uno de los hallazgos más interesantes es que las personas no usan la IA como un buscador tradicional. No hacen una sola pregunta y listo. Lo que ocurre es mucho más cercano a una charla:
Primero exploran opciones, luego comparan estilos o regiones, ajustan según su presupuesto y finalmente validan su decisión. Es decir, construyen criterio en tiempo real.

Esto cambia por completo el recorrido de compra. La influencia ya no ocurre únicamente frente al anaquel o en la recomendación del sommelier, sino en la pantalla del celular, en un diálogo íntimo y sin presión.
Un espacio sin juicios
El mundo del vino siempre ha tenido cierta fama de ser complejo o incluso intimidante. Términos técnicos, reglas no escritas y cierto aire de exclusividad pueden frenar a nuevos consumidores.
Aquí es donde la inteligencia artificial está jugando un papel clave: se convierte en un espacio donde preguntar sin miedo.
Desde “¿qué vino va con pasta?” hasta “¿vale la pena pagar más por esta etiqueta?”, los usuarios se sienten libres de explorar sin sentirse juzgados. Y eso, en una categoría como el vino, abre la puerta a muchísimas más personas.
El interés de las nuevas generaciones
Otro mito que este estudio pone en duda es la supuesta falta de interés de los jóvenes por el vino. La realidad es otra: sí hay interés, pero los canales cambiaron.
Las nuevas generaciones no necesariamente aprenden en catas formales o leyendo largas guías. Prefieren resolver sus dudas en el momento, a través de herramientas digitales. Y llegan al punto de consumo con más seguridad y curiosidad.

Lejos de desplazar a sommeliers o expertos, la investigación sugiere algo distinto: la IA está amplificando ese conocimiento.
Toda esa experiencia acumulada durante generaciones ahora puede traducirse en respuestas accesibles para cualquier persona. En otras palabras, el expertise sigue siendo fundamental, solo que ahora llega de nuevas formas.
Panel-to-Prompt
Para llegar a estas conclusiones, el estudio utilizó una metodología poco convencional llamada Panel-to-Prompt™.
En lugar de hacer encuestas tradicionales, se analizaron conversaciones reales entre usuarios y herramientas de inteligencia artificial. Más de 400 participantes compartieron sus interacciones, generando un análisis de más de 1,600 prompts.


La diferencia es clave: no se estudia lo que la gente dice que hace, sino lo que realmente hace.
Presentado en ESOMAR LATAM 2026, uno de los foros más importantes de investigación de mercados, este estudio deja algo claro: La decisión de compra ya no comienza en el punto de venta. Comienza mucho antes, en una conversación.