Lewis Hamilton cambia la champaña en el podio por el agave sin alcohol

Hay una relación evidente entre Lewis Hamilton y la Fórmula 1. Mucho menos obvia es la que une al piloto británico con el agave mexicano. Sin embargo, ambos mundos se encontraron en Ciudad de México durante el reciente paso de la máxima categoría del automovilismo por el país.

El punto de conexión fue ALMAVE, la marca que Hamilton cofundó junto con Iván Saldaña y Casa Lumbre a partir de una idea particular: crear una bebida elaborada con agave que conservara parte de la experiencia y complejidad asociadas a esta planta mexicana, pero prescindiendo del alcohol.

En el contexto de la Fórmula 1, la firma organizó una experiencia alrededor de sus tres expresiones —Blanco, Ámbar y Humo— que llevó esa propuesta más allá de la copa mediante gastronomía, coctelería y perfumería.

De Lewis Hamilton al agave mexicano

La historia de ALMAVE está estrechamente relacionada con Hamilton y con su búsqueda de alternativas sin alcohol. Esa inquietud lo llevó a trabajar con Iván Saldaña y Casa Lumbre para desarrollar una propuesta centrada en el agave y en las posibilidades de trasladar su carácter a una categoría diferente a la de los destilados tradicionales.

El resultado parte de una distinción importante: ALMAVE no contiene alcohol. Su planteamiento busca conservar al agave como protagonista y ofrecer una opción para quienes desean participar del ritual de una bebida y de la coctelería sin recurrir necesariamente a una bebida alcohólica.

La celebración durante la Fórmula 1 mexicana tuvo así un vínculo natural con el origen de la marca. Más allá de utilizar el automovilismo como escenario, el encuentro recuperó la relación de Hamilton con ambos proyectos para construir un recorrido alrededor de los sentidos.

Tres maneras de interpretar el agave sin alcohol

La experiencia comenzó con una cata de las tres expresiones de ALMAVE. Blanco mostró un perfil dominado por notas herbales y cítricas; Ámbar se movió hacia registros más cálidos y amaderados, mientras que Humo presentó matices tostados y especiados.

La degustación continuó con una serie de maridajes diseñados para modificar o acentuar esos perfiles. Blanco se acompañó con pepita tostada, limón y pimienta; para Ámbar se eligieron nuez pecana, chocolate y naranja, y Humo se combinó con almendra tostada, piña deshidratada y chile ancho.

La intención era mostrar que una bebida sin alcohol también puede participar de los códigos habituales de una cata: identificar aromas, encontrar contrastes con los alimentos y observar cómo cambian determinados sabores dependiendo del acompañamiento.

De la pista al mundo de las fragancias

El vínculo con la Fórmula 1 apareció de una manera menos convencional al final del recorrido. ALMAVE presentó tres fragancias creadas exclusivamente para el encuentro, cada una relacionada con una de sus expresiones y con un momento diferente de una carrera.

Before the Lights, inspirada en ALMAVE Blanco, tomó como referencia los instantes previos al arranque. Agave fresco, vegetales verdes, hierbas y matices mentolados y minerales buscaron trasladar al olfato esa sensación de expectativa antes de que se apaguen las luces.

After the Finish, basada en ALMAVE Ámbar, se concentró en lo que sucede después de cruzar la meta. Su composición reunió notas de agave cocido, caramelo, vainilla, madera tostada, pimienta de Jamaica y cacao.

Finalmente, The Heat of the Race reinterpretó el perfil de ALMAVE Humo a partir del asfalto, el calor y el humo asociados con la pista. Para ello recurrió a notas de agave tostado, humo mineral, piña ahumada, especias herbales y piloncillo.

Fórmula 1, agave y una nueva categoría de consumo

La experiencia realizada en Ciudad de México permitió a ALMAVE utilizar la Fórmula 1 como algo más que un contexto para su vínculo con Hamilton. La marca trasladó elementos del automovilismo —la anticipación de la salida, la intensidad de la carrera y el momento posterior a la meta— hacia sabores y aromas relacionados con sus tres expresiones.

Al mismo tiempo, puso sobre la mesa un fenómeno que comienza a ganar espacio en bares, restaurantes y encuentros sociales: la búsqueda de alternativas que mantengan los rituales de la coctelería y la degustación sin que el alcohol sea indispensable.

En el caso de ALMAVE, esa conversación tiene al agave mexicano como punto de partida y a uno de los nombres más reconocibles de la Fórmula 1 como cofundador. Durante el paso del campeonato por México, ambos universos volvieron a encontrarse, esta vez alrededor de una copa sin alcohol.