
París tiene una larga lista de bistrós históricos, pero de vez en cuando aparece una nueva dirección que vale la pena apuntar. Ese es el caso de Maison Roland, el restaurante que acaba de inaugurar Shangri-La Paris dentro de los jardines privados del hotel y que busca recuperar el espíritu de la cocina francesa más tradicional sin perder de vista el entorno donde se encuentra.
El proyecto toma su nombre de Roland Bonaparte, antiguo propietario del edificio que hoy alberga uno de los hoteles más reconocidos de la ciudad. La idea es sencilla: ofrecer un espacio donde la experiencia gire alrededor de recetas clásicas, un servicio cercano y un jardín que funciona como un pequeño refugio del ritmo parisino.
Cocina francesa sin complicaciones
La propuesta culinaria de Maison Roland apuesta por platos que forman parte del recetario francés de toda la vida. En la carta aparecen entradas como huevos rellenos con huevas de salmón, rillettes de sardina, terrina campestre con pistachos o gazpacho de tomate, además de ostras de Bretaña y una selección de caviares para quienes buscan opciones más especiales.
Los platos fuertes continúan esa misma línea con preparaciones conocidas como el lenguado a la grenobloise, el steak tartar, la entraña de res con salsa de pimienta o la lubina a la parrilla con hierbas. La langosta también ocupa un lugar importante en el menú y puede pedirse a la parrilla, al estilo Thermidor o fría con mayonesa.

Para cerrar, el restaurante mantiene la tradición con una selección de quesos y postres clásicos entre los que destacan la isla flotante de la casa, mousse de chocolate, crème caramel con vainilla de Madagascar y una pavlova de frutos rojos pensada para compartir.
El jardín como protagonista
Más allá del menú, uno de los elementos que distingue a Maison Roland es su ubicación. El restaurante ocupa parte del jardín privado de Shangri-La Paris, un espacio poco habitual en una ciudad donde las terrazas al aire libre son especialmente cotizadas.

El comedor se abre hacia una terraza soleada rodeada de vegetación, mientras que la decoración apuesta por materiales y detalles tradicionales como manteles blancos, porcelana de Gien y cubertería de plata. El resultado es un ambiente que recuerda a los bistrós clásicos, aunque con el sello arquitectónico de una antigua residencia aristocrática.
Una nueva parada gastronómica en Shangri-La Paris
Con Maison Roland, Shangri-La Paris suma un nuevo concepto a su oferta gastronómica, que ya incluye Shang Palace, dedicado a la cocina china, además de los espacios donde se sirven desayunos, brunch y el tradicional afternoon tea.

Abierto de lunes a sábado para comida y cena, y los domingos por la noche, el restaurante busca convertirse tanto en una opción para los parisinos como para los viajeros que quieren descubrir una versión más relajada de la gastronomía francesa, lejos del formato de alta cocina y más cercana al ambiente de los bistrós que forman parte de la identidad de la ciudad.