
El sonido de una trompeta en alguna esquina, los balcones de hierro forjado del Barrio Francés, los aromas de la cocina criolla y las celebraciones que llenan de música las calles forman parte del paisaje cultural de Nueva Orleans. Una ciudad cuya identidad se ha construido a partir de distintas tradiciones y comunidades.
Esa mezcla de influencias llega ahora al universo del whisky de la mano de The Macallan, que encontró en Nueva Orleans la inspiración para A Night on Earth, The Finale, la última entrega de una colección dedicada a las celebraciones de Año Nuevo alrededor del mundo.
Con esta quinta edición, la destilería escocesa concluye una serie que ha explorado distintas formas de recibir un nuevo año, utilizando el whisky y el diseño como vehículos para interpretar las costumbres de diferentes culturas.
Los sabores de Nueva Orleans en un whisky escocés
Para desarrollar A Night on Earth, The Finale, el equipo de Whisky Mastery de The Macallan seleccionó una combinación de barricas de roble americano y europeo previamente sazonadas con jerez.

La interacción entre ambos tipos de madera define buena parte del perfil del destilado. El roble americano aporta notas dulces y cremosas, mientras que el europeo incorpora matices especiados que evocan algunos de los ingredientes característicos de la gastronomía de Nueva Orleans.
Embotellado con 43% de alcohol por volumen, el whisky presenta aromas de cáscara de naranja, canela, clavo y anís estrella, acompañados de caramelo oscuro, chocolate y frutos rojos deshidratados.
En boca aparecen notas de jengibre, nuez moscada, vainilla cremosa y praliné de almendra, además de matices de cereza, frutos secos y azúcar caramelizada. El final está marcado por especias suaves y notas persistentes de roble.
Incluso su color tiene una referencia cultural. La tonalidad natural del whisky, denominada Vibrant Brass, hace alusión a las tradicionales bandas de instrumentos de metal que forman parte de la historia musical de Nueva Orleans.
El arte de Nueva Orleans también llega a la botella
Como ha ocurrido en otras entregas de A Night on Earth, The Macallan recurrió a una colaboración artística para trasladar la identidad cultural de la ciudad al diseño de la presentación.
En esta ocasión, la elegida fue Hill Spriggins, artista originaria de Nueva Orleans, quien desarrolló tres ilustraciones inspiradas en sus recuerdos de las celebraciones de Año Nuevo.
Sus obras recorren distintos escenarios de la ciudad, desde los clubes de jazz y las calles llenas de actividad hasta los momentos de tranquilidad que acompañan la llegada del amanecer.

Las ilustraciones forman parte del estuche de la botella, que incorpora un acabado texturizado para reproducir la sensación de un lienzo y establecer una conexión con el trabajo de la artista.
El último capítulo de A Night on Earth
A lo largo de cinco ediciones, The Macallan ha utilizado las tradiciones de Año Nuevo como punto de partida para explorar diferentes expresiones culturales y trasladarlas al universo del whisky.

La elección de Nueva Orleans para cerrar la colección responde a su relación con la música, la gastronomía, la coctelería y las celebraciones comunitarias, elementos que han definido buena parte de la identidad de esta ciudad estadounidense.
Con A Night on Earth, The Finale, la casa fundada en 1824 en Speyside, Escocia, mantiene también uno de los elementos centrales de su proceso de elaboración: el uso de barricas de roble sazonadas con jerez, fundamentales en la construcción del carácter aromático de sus whiskies.