Aston Martin sale a la carretera sobre dos ruedas

Hay máquinas que parecen diseñadas para quedarse quietas y ser contempladas. La Aston Martin AMB 002 Roadster no es una de ellas. Su silueta baja, las superficies de fibra de carbono y el cuerpo estrecho que parece abrazar al piloto sugieren movimiento incluso cuando permanece detenida. A primera vista, hay algo familiar en sus formas: algunas líneas recuerdan a los deportivos de Aston Martin, aunque aquí el lenguaje de la marca se ha reducido a dos ruedas, un asiento y una carretera por delante.

Ese es, precisamente, el punto de partida de esta motocicleta. Aston Martin y Brough Superior vuelven a trabajar juntos después de la AMB 001 y la AMB 001 Pro, pero esta vez abandonan el circuito para llevar su colaboración a la carretera.

La AMB 002 Roadster es su primera motocicleta homologada para circular fuera de una pista y, al mismo tiempo, una nueva interpretación de lo que ocurre cuando el diseño de un fabricante de automóviles se encuentra con la ingeniería artesanal de una firma especializada en motocicletas.

Más que trasladar literalmente las formas de un Aston Martin a una moto, el proyecto busca conservar algunas de sus señas de identidad: superficies limpias, proporciones cuidadas y una atención particular por los detalles. El resultado es una motocicleta que deja parte de su mecánica a la vista y que, incluso antes de ponerse en marcha, parece contar la historia de cómo fue construida.

Una Aston Martin pensada para dos ruedas

La relación con los automóviles de la firma británica aparece en varios puntos de la AMB 002. El deflector lateral, por ejemplo, atraviesa el carenado y se extiende hacia el frente para envolver el faro. Los escapes ovalados dobles incorporan disipadores de calor acanalados que remiten a soluciones vistas en modelos como el Vanquish, DB12 S y DBX S.

En la parte posterior, las luces retoman un recurso visual asociado con los hiperdeportivos Vulcan, Valkyrie y Valhalla. Otros elementos son menos evidentes, pero igualmente importantes para entender el carácter de la motocicleta: el arranque sin llave, el botón de encendido retroiluminado y los acabados de cuero hechos a mano trasladan a este proyecto parte del cuidado que Aston Martin reserva a sus automóviles de producción.

La carrocería utiliza fibra de carbono tanto en el depósito como en los paneles, mientras que algunas de sus superficies parecen envolver al piloto cuando este se encuentra fuera del flujo de aire. Incluso las pequeñas branquias laterales cumplen una función práctica: ayudan a refrigerar el motor y a gestionar el paso del aire.

Es una combinación deliberada de diseño y función. La AMB 002 no intenta esconder por completo cómo está construida; buena parte de su atractivo está precisamente en dejar que la mecánica forme parte de la imagen.

El trabajo de Brough Superior

Detrás de esa apariencia está Brough Superior, la firma responsable de buena parte de la ingeniería de la motocicleta. El proyecto fue desarrollado desde cero y no reutiliza componentes de modelos anteriores, una decisión que permitió replantear tanto su estructura como su comportamiento para el uso en carretera.

En el centro se encuentra un nuevo motor V-twin de 1,083 cc, refrigerado por agua, con 130 CV y 110 Nm de par. La entrega está pensada para aprovechar especialmente las revoluciones bajas y medias, antes de continuar con una respuesta progresiva cuando el motor sube de vueltas.

El propulsor está ensamblado en la sede de Brough Superior en Toulouse, Francia, donde también se mecanizan sus carcasas a partir de bloques de material sólido. Es un proceso que busca reducir peso sin sacrificar la rigidez necesaria para la estructura.

El chasis sigue una filosofía similar. Está fabricado en titanio y mecanizado a partir de un bloque sólido, con un peso de apenas cinco kilogramos. Junto con la carrocería de fibra de carbono, ayuda a mantener bajo el centro de gravedad y contribuye a que la motocicleta tenga un peso total de 190 kg y una distribución de masas de 50:50.

Una motocicleta hecha para disfrutar la carretera

Uno de los elementos más particulares es la suspensión delantera Fior de doble horquilla, una solución característica de Brough Superior que sustituye a la configuración telescópica más habitual en este tipo de motocicletas.

Su función es separar las fuerzas de dirección y frenado, manteniendo bajo control la geometría de la parte delantera. En la AMB 002, esta arquitectura busca aportar precisión al entrar en curvas y estabilidad durante la frenada, incluso cuando la motocicleta se encuentra inclinada.

El resultado es una máquina cuyo planteamiento no está únicamente en alcanzar cifras de rendimiento. La nueva Aston Martin fue concebida alrededor de la experiencia de conducirla en carretera: una posición de pilotaje erguida, un campo de visión amplio y una arquitectura ligera que intenta mantener una conexión directa entre quien conduce y la máquina.

Solo 300 motocicletas

Como sucedió con sus antecesoras de circuito, la AMB 002 Roadster no será una motocicleta de producción masiva. Aston Martin y Brough Superior fabricarán únicamente 300 unidades, cada una de manera individual.

La exclusividad también forma parte del planteamiento del proyecto: materiales trabajados a mano, piezas mecanizadas internamente y detalles de acabado que acercan la motocicleta al universo de los objetos de colección. Los primeros pedidos ya están abiertos y las entregas comenzarán durante el tercer trimestre de 2027.