BYD y Chopard convierten un auto eléctrico en una pieza de alta joyería en Cannes

El Festival de Cannes siempre ha sido mucho más que cine. Entre alfombras rojas, vestidos de Alta Costura y joyería histórica, también se ha convertido en un escaparate para algunas de las colaboraciones más interesantes entre el lujo y la innovación. Este año, una de las que más conversación ha generado llega desde la industria automotriz: la alianza entre DENZA, la marca premium de BYD, y la casa suiza Chopard.

La colaboración toma forma en un vehículo único: el DENZA Chopard Z9GT, una edición especialmente creada para el Festival de Cannes 2026 y destinada a formar parte de la Gala amfAR, el tradicional evento benéfico que recauda fondos para la investigación del SIDA durante el festival francés.

Un gran turismo eléctrico convertido en pieza de lujo

La idea detrás del proyecto era sencilla, al menos sobre el papel: tomar el modelo más sofisticado de DENZA y reinterpretarlo desde la visión artesanal y estética de Chopard. El resultado es un automóvil que se mueve entre dos mundos: el de la movilidad eléctrica de nueva generación y el de la Alta Joyería suiza.

DENZA, la marca premium del grupo BYD, define esta filosofía con una frase muy concreta: “la tecnología impulsa la elegancia”. Y probablemente el Z9GT sea el modelo que mejor representa esa idea.

Por fuera mantiene la silueta de un gran turismo eléctrico de líneas limpias y proporciones deportivas. Pero es en el interior donde aparece el trabajo más artesanal de Chopard.

Amatistas, detalles bordados y referencias joyeras

Lejos de hacer cambios exagerados, la maison suiza optó por intervenir el habitáculo de manera sutil. El interior incorpora amatistas integradas en distintos controles de la cabina, una referencia directa al universo joyero de Chopard que transforma pequeños puntos de contacto en piezas decorativas.

También aparecen detalles bordados con la “C” de Chopard en reposacabezas y alfombras, además de elementos personalizados dentro del sistema multimedia y la base de carga inalámbrica para smartphones.

La sensación general no busca parecer un concept car futurista, sino algo más cercano a una reinterpretación contemporánea del lujo clásico: pieles de alta calidad, acabados en madera y una atmósfera muy cuidada alrededor de la experiencia de viaje.

Un coche pensado como parte de un estilo de vida

Uno de los aspectos más interesantes de esta colaboración es que no se limita únicamente al automóvil. Chopard planteó el proyecto como una experiencia completa alrededor del viaje y el diseño.

Por eso, además del vehículo, se desarrolló un juego de maletas artesanal creado específicamente para el Z9GT, así como dos relojes diseñados en pareja. Por un lado aparece un Happy Sport de 36 mm en oro rosa ético con diamantes y detalles DENZA; por el otro, un Alpine Eagle de 41 mm también personalizado para esta edición especial.

Más que accesorios promocionales, funcionan como una extensión del concepto del automóvil: precisión, diseño contemporáneo y una narrativa enfocada en la exclusividad discreta.

Tecnología eléctrica con cifras de superdeportivo

Aunque buena parte de la conversación gira alrededor del diseño y la colaboración con Chopard, el Z9GT también aprovecha para mostrar el nivel tecnológico con el que DENZA quiere posicionarse en Europa.

El modelo utiliza tres motores eléctricos y supera los 1,150 caballos de fuerza, con una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos. Además, incorpora tecnología de carga rápida FLASH, que permite recuperar la batería en apenas nueve minutos bajo ciertas condiciones.

A eso se suma un sistema de audio firmado por Devialet con 20 altavoces, pensado para reforzar la experiencia premium dentro del habitáculo.

El debut europeo de DENZA comienza en Cannes

La presencia de DENZA en Cannes también funciona como parte de una estrategia mucho más grande. Hace apenas unas semanas, la marca debutó oficialmente en Europa desde París y confirmó su llegada al mercado europeo durante 2026.

La firma nació originalmente en 2010 como una alianza entre BYD y Daimler, aunque ahora busca construir una identidad propia dentro del segmento premium eléctrico, donde el diseño, la tecnología y el lifestyle pesan tanto como las prestaciones.

Y quizá por eso Cannes era el escenario perfecto para presentar un proyecto así: un automóvil que no solo quiere hablar de movilidad eléctrica, sino también de moda, artesanía y cultura visual contemporánea.