
Hay una diferencia importante entre tener un spa a bordo y diseñar un yate alrededor del bienestar. Benetti acaba de presentar Clear Waves, un megayate de 70 metros en el que el wellness deja de ser un espacio complementario para convertirse en uno de los puntos de partida de todo el proyecto.
La propuesta, desarrollada junto a LUCA DINI Design & Architecture y The Longevity Suite, parte de una idea bastante sencilla: si el tiempo a bordo está pensado para desconectarse del mundo, también puede aprovecharse para cuidar el cuerpo y la mente. Así, en lugar de concentrar el bienestar en una zona específica, Clear Waves lo incorpora a prácticamente toda la experiencia del yate.
Es un planteamiento que habla de cómo está cambiando el concepto de lujo en la navegación. El espacio, la luz, el aire, el descanso, la alimentación, la recuperación física e incluso la tecnología forman parte de una misma estrategia. Para Sebastiano Vida, Head of Product de Benetti, el punto de partida es precisamente el individuo y los principios de longevidad.
Cuando el wellness deja de ser una habitación
Tradicionalmente, las áreas de wellness de un yate suelen funcionar como un complemento: un spa, un gimnasio, una sauna o una zona de tratamientos integrada en la distribución general. En Clear Waves, la lógica se invierte.
La zona de bienestar ocupa la cubierta superior, una de las áreas más privilegiadas del barco, y se convierte en el centro de una experiencia que combina espacios de relajación, vegetación natural, una isla dedicada a alimentos y bebidas, circuitos de agua fría y caliente y distintas tecnologías de tratamiento.

La intención es que el bienestar no dependa de entrar a una habitación determinada durante una hora del día. También está presente en elementos mucho más cotidianos: la calidad del aire, las condiciones para dormir, el confort térmico y hasta los colores utilizados en los interiores según el momento del día. En otras palabras, Clear Waves propone que el wellness sea parte de la arquitectura y no solamente del programa de servicios.
The Glass Dome
El elemento que mejor resume esta filosofía es The Glass Dome, una estructura de vidrio de aproximadamente 400 metros cuadrados que ocupa dos cubiertas.
Desde ahí, el interior queda conectado visualmente con el paisaje gracias a una vista de 360 grados. La idea es aprovechar el paso natural del día —desde el amanecer hasta la noche— como parte de la experiencia a bordo, con luz natural durante el día y el cielo abierto como telón de fondo después del atardecer.
Pero la cúpula no es solamente una decisión arquitectónica. Su diseño incorpora distintas soluciones para gestionar energía y temperatura.

Más de 60% de su superficie utiliza paneles fotovoltaicos translúcidos, mientras que el vidrio cuenta con propiedades de baja emisividad, filtra la radiación infrarroja y ofrece protección frente a los rayos ultravioleta.
El sistema de climatización filtra continuamente el aire y regula la temperatura, mientras que la propia geometría de la estructura favorece la circulación natural del aire. La combinación busca mantener un microclima estable en el interior sin perder la conexión con el exterior.
Para LUCA DINI Design & Architecture, el resultado busca llevar la arquitectura naval hacia lo que el estudio denomina una nueva etapa del lujo regenerativo, en la que la calidad de vida del propietario comienza a influir directamente en la manera en que se conciben los espacios.
De la relajación a la longevidad
Ahí entra The Longevity Suite. La colaboración incorpora al proyecto una visión del wellness relacionada no solamente con relajarse, sino también con prevención, recuperación y autocuidado.
A bordo se plantea un programa de evaluaciones personalizadas junto con distintas tecnologías de recuperación y biohacking, entre ellas Cryosuite Total Body, Dry Floating, Near Infrared Therapy, Hydrogen-Oxygen Therapy y Revital Chamber.
La privacidad propia de un yate permite llevar estas experiencias a un entorno mucho más personalizado. La propuesta busca que el viaje sea también una oportunidad para conocer mejor el propio cuerpo y trabajar aspectos relacionados con la recuperación física y el equilibrio mental.

Es probablemente uno de los puntos más interesantes de Clear Waves: el wellness no aparece como una amenidad más de la lista, sino como una disciplina que empieza a influir en la distribución, la tecnología y la manera en que se habita el barco.
La sostenibilidad
El concepto también se extiende a la ingeniería. Benetti plantea una configuración híbrida con un sistema de doble combustible preparado para HVO y metanol, validado por Lloyd’s Register y desarrollado junto con Meccano Engineering.
El yate incorpora además un sistema avanzado de gestión de energía que coordina su generación, almacenamiento y consumo. Más de 250 metros cuadrados de paneles solares, con una capacidad de hasta 120 kWh, contribuyen al suministro energético a bordo. A esto se suman sistemas de recuperación de calor, tratamiento de agua y control de emisiones.
La relación entre bienestar y sostenibilidad es deliberada. Para Benetti, cuidar al individuo a largo plazo y reducir el impacto sobre el entorno forman parte de una misma conversación.
Clear Waves continúa así la línea de investigación de la marca conocida como Green Route, desarrollada durante más de dos décadas alrededor de soluciones de sostenibilidad ambiental.
Más que añadir un nuevo espacio de wellness a un megayate, Benetti plantea algo distinto: qué sucede cuando el bienestar empieza a determinar la forma en que se diseña todo el barco. En Clear Waves, esa pregunta se responde combinando arquitectura, ciencia, tecnología, descanso y conexión con el entorno. Y es ahí donde este proyecto encuentra su verdadero interés dentro de la evolución del lujo sobre el agua.