
Genesis acaba de dar un paso importante en la construcción de su gama. El GV90 no es solamente su SUV más grande hasta ahora: es el modelo con el que la firma coreana estrena una nueva plataforma eléctrica para sus buques insignia y concentra buena parte de sus desarrollos recientes en seguridad, tecnología, confort y diseño.
Presentado en San Francisco y derivado del concepto Neolun mostrado en 2024, el GV90 llegará en dos variantes principales: GV90 y GV90 Neolun.
La segunda lleva más lejos la propuesta y convierte algo tan cotidiano como entrar al automóvil en uno de sus principales argumentos: utiliza unas puertas enfrentadas que prescinden de un pilar B convencional visible y pueden abrirse y cerrarse de manera independiente.
Un SUV eléctrico pensado como buque insignia
Para entender al GV90 hay que empezar por su arquitectura. Genesis desarrolló para él la plataforma eMP (Electric Mobility Prime), destinada a sus modelos insignia eléctricos y concebida para aprovechar el espacio interior, mejorar el confort de marcha y soportar las prestaciones que requiere un vehículo de estas dimensiones.
La batería tiene una capacidad de 123.5 kWh, la mayor instalada hasta ahora en un eléctrico de Hyundai Motor Group. De acuerdo con pruebas internas de desarrollo de la compañía, la versión de siete plazas alcanza alrededor de 310 millas —unos 499 kilómetros— de autonomía. Con un cargador rápido de 350 kW puede pasar del 10 al 80% de carga en aproximadamente 22 minutos.

Sus motores delantero y trasero entregan en conjunto hasta 657 hp y 590 lb-pie de torque. Más interesante para un vehículo de 5.28 metros de longitud es la tecnología destinada a gestionar esas dimensiones: incorpora suspensión neumática multicámara y dirección activa en las ruedas traseras, capaces de girar hasta cinco grados para reducir el radio de giro y facilitar maniobras y estacionamientos.
Las puertas son parte de la historia
Una de las diferencias más visibles aparece en el GV90 Neolun. Su sistema Neolun Arch Gate oculta el tradicional pilar B y permite abrir las puertas delanteras y traseras en sentidos opuestos, dejando un acceso considerablemente más amplio al habitáculo.
No significa que Genesis simplemente haya eliminado una pieza estructural. La marca desarrolló un mecanismo específico para las puertas traseras e incorporó vigas dobles de acero de alta resistencia, además de reforzar la estructura del habitáculo para compensar la ausencia del pilar convencional.

La seguridad también introduce otra novedad: el GV90 incorpora 12 airbags, incluido un airbag de techo diseñado para desplegarse sobre el cristal durante un vuelco severo. A ello se suma un sistema que identifica la posición de los pasajeros para ajustar el funcionamiento de airbags y cinturones.
De SUV a salón sobre ruedas
Buena parte de la propuesta del GV90 se entiende mejor desde dentro. Con una distancia entre ejes de 127.8 pulgadas —unos 3.25 metros— y piso plano, Genesis aprovechó la arquitectura eléctrica para liberar espacio. En el Neolun, además, los asientos delanteros pueden girar eléctricamente 180 grados cuando el vehículo está estacionado, creando una configuración enfrentada similar a la de un salón.
La versión Neolun Executive Suite, configurada para cuatro pasajeros, lleva esta idea hacia el terreno de los automóviles con chofer. La segunda fila incorpora piso de madera con calefacción radiante inspirado en el ondol coreano, una mampara que la separa del área de equipaje, persianas para privacidad, refrigerador, mesas y un techo cuya transparencia puede regularse independientemente en seis zonas.

Los materiales también se alejan del habitual catálogo de piel y aluminio. Dependiendo de la configuración aparecen madera natural, piedra, lana y cachemir, utilizados para reforzar esa intención de tratar el interior más como un espacio habitable que como una cabina tradicional.
Una pantalla que cambia de tamaño
La digitalización tiene un papel central, aunque Genesis intenta integrarla en lugar de llenar el tablero de pantallas. El elemento principal es una Cinematic Display OLED retráctil de 23.6 pulgadas durante la conducción.
Al estacionarse puede elevarse 90 mm y desplegarse hasta las 24.6 pulgadas para reproducir contenido multimedia. Frente al conductor, un head-up display de 25 pulgadas muestra información de navegación, velocidad y asistencias.

El GV90 estrena además un sistema que elimina el tradicional botón de encendido. Abrir la puerta activa el vehículo y basta pisar el freno para dejarlo listo para circular. También incorpora Pleos Connect, basado en Android Automotive, junto con el asistente de inteligencia artificial generativa Gleo AI.
El apartado de confort incluye un sistema Bang & Olufsen Premier 3D de 25 altavoces con Dolby Atmos, iluminación ambiental interactiva y asientos equipados con 15 celdas de aire y función de masaje.
Diseño coreano
Genesis también aprovechó el GV90 para hacer más explícito el origen cultural de su lenguaje de diseño. La carrocería toma como referencia la jarra lunar de la cerámica tradicional coreana, especialmente sus proporciones, curvas y uso del espacio vacío.
Eso se traduce en una superficie exterior con pocas líneas decorativas, iluminación frontal de dos líneas integrada mediante grabado láser y una parte posterior que incluso prescinde de alerón. El SUV mide 5,285 mm de largo y puede montar llantas forjadas de 24 pulgadas.
Más que sumar otro eléctrico a su catálogo, el GV90 permite ver hacia dónde pretende llevar Genesis su interpretación del automóvil de lujo. Aquí la electrificación funciona como punto de partida para replantear el espacio, el acceso al vehículo y la interacción de los pasajeros con la cabina.