¿Un parque temático de lujo? Así es BON, la nueva apuesta de VidantaWorld

Una inversión cercana a los 1,500 millones de dólares, más de 20 atracciones proyectadas, siete mundos temáticos y una capacidad deliberadamente limitada cada noche. Con esos números, VidantaWorld acaba de poner en marcha uno de sus proyectos de entretenimiento más ambiciosos: Beauty of Nature (BON) Luxury Theme Park, que la compañía presenta como el primer parque temático de lujo del mundo.

BON inició operaciones el 24 de octubre en VidantaWorld Vallarta–Nuevo Nayarit, aunque por ahora lo hace mediante un soft opening reservado exclusivamente para huéspedes del complejo. La apertura al público general está prevista para abril de 2027 y sus siete mundos temáticos se incorporarán progresivamente hasta diciembre de ese mismo año.

Más allá de las dimensiones del proyecto, la propuesta intenta responder una pregunta poco habitual en este tipo de destinos: ¿cómo sería un parque temático concebido bajo los códigos de la hospitalidad de lujo?

Un parque temático que mira hacia la naturaleza mexicana

Beauty of Nature da una pista desde su propio nombre. En lugar de construir su universo alrededor de personajes pertenecientes a franquicias conocidas, BON desarrolla historias y personajes propios inspirados en la naturaleza, la mitología y el imaginario de México.

Selvas, lagunas y distintos paisajes naturales funcionan así como punto de partida para construir los escenarios del parque. La intención es que la naturaleza no opere únicamente como decoración, sino como el hilo conductor de sus diferentes mundos y experiencias.

Una vez terminado, BON estará integrado por siete mundos temáticos y más de 20 atracciones y experiencias, además de restaurantes, lounges, boutiques, espectáculos y espacios destinados simplemente a detenerse, comer o convivir.

Cinco de esos mundos forman parte de la primera fase: Laguna Feliz, Celebration Lagoon, Crystal Star Plaza, Discovery Jungle y Adventure Valley.

Una montaña rusa entre la selva

Naturalmente, también hay espacio para la adrenalina. En Discovery Jungle se encuentra The Rise of Soluma, una atracción desarrollada por la firma neerlandesa Vekoma en la que los pasajeros viajan suspendidos debajo del riel. Su recorrido alcanza los 372 metros de longitud, 20 metros de altura y velocidades de hasta 54 km/h.

Laguna Feliz alberga Floresta Drop, diseñada por Intamin, que asciende aproximadamente 40 metros por encima de las copas de los árboles antes de realizar su caída.

Para quienes prefieran experiencias menos intensas, Time Quest, en Adventure Valley, combina giros y distintos movimientos en una atracción planteada para disfrutarse en familia.

Por las noches —BON está concebido precisamente como un parque de operación nocturna— Celebration Lagoon cambia de registro con The Crater, un espectáculo que utiliza agua, fuentes y luces como parte de la programación del parque.

Para desarrollar las atracciones, VidantaWorld recurrió a fabricantes especializados de distintos países. Además de Vekoma e Intamin, participan compañías como Mack Rides y Zierer, de Alemania; Zamperla, de Italia; Walltopia, de Bulgaria; Aerophile, de Francia, y Brogent, de Taiwán.

Cirque du Soleil también forma parte de BON

La propuesta de BON no se limita a los rides. Uno de los elementos que permite entender la escala del proyecto es Cirque du Soleil LUDÕ, producción residente estrenada en diciembre de 2025 y concebida desde su origen como parte del universo del parque.

El espectáculo reúne a más de 40 artistas procedentes de más de 20 países y combina acrobacias, narrativa visual, actuaciones en vivo y gastronomía dentro de un teatro diseñado específicamente para la producción.

Su incorporación refleja una de las principales diferencias que VidantaWorld busca establecer con BON: que visitar el parque no necesariamente signifique pasar de una atracción a otra durante toda la jornada.

Restaurantes, lounges, espacios de convivencia, espectáculos y ambientes inmersivos están pensados para extender la experiencia y permitir que distintos integrantes de una familia encuentren actividades diferentes dentro del mismo lugar.

¿Dónde está el lujo de un parque temático?

Quizá esa sea la parte más interesante del concepto. VidantaWorld no plantea el lujo de BON únicamente desde las instalaciones o las atracciones, sino desde algo mucho más cotidiano en un parque temático: el espacio y el tiempo.

BON tendrá una capacidad nocturna limitada con la intención de reducir las aglomeraciones y permitir que los visitantes recorran sus instalaciones con mayor libertad. La apuesta pasa por trasladar ciertos códigos habituales de los resorts —servicio, comodidad, gastronomía y espacios amplios— al terreno del entretenimiento.

“BON reúne la emoción y la imaginación de un parque temático de clase mundial con el espacio, la comodidad, el servicio y la hospitalidad de un destino de lujo”, explicó Iván Chávez, vicepresidente ejecutivo de Grupo Vidanta, durante la presentación del proyecto.

El enfoque también es deliberadamente multigeneracional. Más que construir un parque dirigido exclusivamente a niños o aficionados a las atracciones extremas, la compañía busca que hijos, padres y abuelos puedan encontrar experiencias propias y, al mismo tiempo, compartir buena parte de la visita.

El soft opening

Quienes quieran conocer BON inmediatamente tendrán que cumplir, por ahora, una condición importante: ser huéspedes de VidantaWorld.

Durante el soft opening, los huéspedes podrán adquirir boletos independientes para ingresar al parque, siempre sujetos a disponibilidad. BON operará de martes a sábado por las noches, mientras continúa incorporando paulatinamente nuevas atracciones y áreas.