Bell & Ross lleva un fragmento del universo a la muñeca con el BR-X5 Meteorite

El meteorito dejó de ser un material reservado para la astronomía y llegó hace tiempo a la relojería, donde firmas como Rolex y Omega lo han convertido en una de las opciones más reconocibles para crear esferas irrepetibles. Ahora Bell & Ross se suma a esta conversación con una interpretación propia: el BR-X5 Meteorite, cuya esfera está hecha a partir de meteorito Muonionalusta, un material de unos 4,500 millones de años que conserva en su superficie los patrones cristalinos formados durante su lento enfriamiento en el espacio.

La pieza toma como punto de partida la colección BR-X5, lanzada en 2022 como una interpretación más contemporánea de la relojería de la casa. Su característica construcción tipo sándwich, la estructura calada y los cuatro tornillos visibles forman parte de una estética que busca recordar a un instrumento de precisión. Ahora, esa arquitectura se encuentra con un material que estuvo millones de años fuera de la Tierra.

Una esfera que viene del espacio

El elemento que distingue al BR-X5 Meteorite es, evidentemente, su esfera. Bell & Ross utiliza meteorito Muonionalusta, un meteorito ferroso descubierto en 1906 en Norrbotten, al norte de Suecia.

Su historia se remonta mucho más atrás. Se estima que este material tiene aproximadamente 4,500 millones de años, una antigüedad cercana a la del propio sistema solar. El meteorito llegó a la Tierra hace alrededor de un millón de años y permaneció durante milenios bajo el permafrost escandinavo.

Pero lo interesante para la relojería aparece cuando el material se corta y se trata. En ese proceso surge el llamado patrón de Widmanstätten, una estructura cristalina formada por líneas que se desarrollaron durante un proceso de enfriamiento extremadamente lento en el espacio.

Y aquí está uno de los detalles que hacen que cada reloj sea diferente: ese patrón no puede reproducirse artificialmente. Por eso, cada fragmento de meteorito presenta una configuración propia y, en consecuencia, ninguna de las 250 esferas de esta edición es idéntica a otra.

Un meteorito en un reloj

Bell & Ross no utiliza una lámina decorativa de meteorito sobre una esfera convencional. La firma explica que la esfera está fabricada directamente a partir de meteorito macizo y funciona como un componente monolítico, sin una base de latón debajo.

Para proteger la superficie se aplica un recubrimiento fino de PVD. El tratamiento busca conservar el aspecto natural del material y, al mismo tiempo, mejorar su resistencia frente a los elementos externos.

El resultado se mueve visualmente entre tonos grises, negros y reflejos metálicos que cambian dependiendo de cómo incide la luz. En otras palabras, la esfera tiene una apariencia que difícilmente podría repetirse de manera exacta en otro reloj.

Eso no significa que la legibilidad haya quedado en segundo plano. Los índices aplicados, pulidos y rodiados, están rellenos de Super-LumiNova blanca con emisión azul, mientras que las agujas esqueletizadas también cuentan con tratamiento luminiscente.

La arquitectura característica del BR-X5

Aunque el meteorito sea la novedad más evidente, el reloj conserva buena parte de los códigos que han definido al BR-X5 desde su lanzamiento.

La caja mide 41 mm de diámetro y está fabricada en acero con acabados pulidos y satinados. Su construcción multicapa tipo sándwich y la estructura calada forman una arquitectura en la que los distintos componentes quedan integrados visualmente.

Los cuatro tornillos visibles en las esquinas son, además, uno de los rasgos más reconocibles de esta colección. En el BR-X5 Meteorite, el acero de la caja dialoga directamente con los tonos metálicos de la esfera, creando una composición bastante uniforme.

El conjunto tiene un grosor de 12.80 mm, corona enroscada, cristal de zafiro con tratamiento antirreflejos y una hermeticidad de hasta 100 metros.

calibre automático BR-CAL.323

Debajo de esta construcción se encuentra el calibre automático BR-CAL.323, un movimiento producido en exclusiva para Bell & Ross y certificado por el COSC.

Entre sus características está una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas, además de un indicador de reserva de marcha situado a las 9 horas y una ventana de fecha ubicada a las 3 horas.

El fondo de la caja incorpora cristal de zafiro, desde donde puede observarse la masa oscilante del mecanismo.

Para completar el reloj, Bell & Ross ofrece dos alternativas: un brazalete de acero pulido y satinado, que mantiene la estética técnica del conjunto, y una correa de caucho negro para una configuración más deportiva.

Solo 250 ejemplares

El BR-X5 Meteorite forma parte de una edición limitada a 250 piezas, una cifra que adquiere especial sentido cuando se considera la naturaleza del material utilizado para cada esfera.

Más que tratarse únicamente de una nueva versión del BR-X5, el reloj propone una combinación particular: la precisión de un movimiento mecánico certificado por el COSC con un material cuya historia comenzó mucho antes de la existencia de la Tierra.

Es, en ese sentido, una manera bastante literal de llevar un fragmento de la historia del universo en la muñeca, pero integrado dentro de uno de los diseños más contemporáneos de Bell & Ross.

Ficha técnica

Bell & Ross BR-X5 Meteorite

  • Referencia: BRX5R-MTR-ST
  • Edición: 250 ejemplares
  • Movimiento: calibre automático de manufactura BR-CAL.323
  • Reserva de marcha: aproximadamente 70 horas
  • Funciones: horas, minutos, segundos, fecha e indicador de reserva de marcha
  • Caja: acero, 41 mm de ancho y 12.80 mm de grosor
  • Esfera: meteorito Muonionalusta
  • Cristal: zafiro con tratamiento antirreflejos
  • Hermeticidad: 100 metros
  • Correa: brazalete de acero o caucho negro
  • Hebilla: desplegable de acero

La información técnica y el contexto histórico del BR-X5, así como las características del meteorito Muonionalusta, provienen del material oficial proporcionado para este artículo.