Bvlgari acaba de darle otra dimensión al Octo Finissimo

¿Qué pasa cuando uno de los relojes más delgados y reconocibles de la alta relojería se encuentra con uno de sus creadores más particulares? La respuesta llega de la mano de Bvlgari y Vianney Halter en los Geneva Watch Days 2026. El nuevo Octo Finissimo Dual Time × Vianney Halter toma la arquitectura geométrica de la Maison y la mezcla con el lenguaje retrofuturista del relojero independiente, en una colaboración que, por primera vez, interviene también en el corazón mecánico del Octo Finissimo.

Presentado en el marco de los Geneva Watch Days 2026, el reloj representa una nueva aproximación para una colección que Bvlgari ha convertido en uno de los pilares de su propuesta relojera.

Y es que, más allá de modificar algunos elementos estéticos, esta colaboración implicó trabajar directamente sobre la arquitectura mecánica para incorporar nuevas funciones sin abandonar las proporciones que caracterizan al Octo Finissimo.

Dos universos que hablan el mismo idioma

A primera vista, Bvlgari y Vianney Halter podrían parecer dos nombres difíciles de colocar dentro de un mismo reloj. El Octo Finissimo se reconoce por sus líneas geométricas, su perfil ultradelgado y una construcción que apuesta por la precisión de las proporciones.

Halter, por su parte, ha construido un lenguaje propio alrededor de la mecánica tridimensional, los detalles industriales y una estética que mezcla referencias de la era victoriana con imaginarios de ciencia ficción.

El diseño fue desarrollado por Fabrizio Buonamassa Stigliani, director ejecutivo de Creación de Productos de Bvlgari, junto con Vianney Halter. La intención fue conservar la identidad de ambos sin que una terminara imponiéndose sobre la otra.

El Octo Finissimo mantiene su característica caja geométrica, mientras que Halter incorpora algunos de sus códigos más reconocibles. Las cuatro esferas independientes en acabado blanco opalino son probablemente el elemento más evidente. Se suman agujas azules de perfil característico, un segundero con flecha roja y un rotor grabado con la firma del relojero.

El resultado no busca disfrazar al Octo Finissimo de Vianney Halter, sino encontrar un punto de encuentro entre ambos lenguajes.

La colaboración también está en el movimiento

El nuevo Octo Finissimo Dual Time × Vianney Halter incorpora el calibre BVF 200, desarrollado por Bvlgari a partir de su experiencia en movimientos ultradelgados y adaptado específicamente para esta colaboración.

El movimiento automático tiene un grosor de 5.49 milímetros, utiliza un microrrotor para la carga y ofrece una reserva de marcha de 60 horas. Además, integra las funciones de GMT, fecha y día/noche mediante módulos desarrollados para esta pieza.

La idea era añadir información sin sacrificar el perfil del reloj. Por eso, a pesar de la complejidad mecánica que implica integrar estas funciones y las cuatro esferas independientes, el Octo Finissimo conserva unas proporciones contenidas: 40.5 milímetros de diámetro y 9.70 milímetros de grosor.

La construcción de la caja tampoco fue sencilla. Está formada por más de 50 componentes, mientras que algunos de sus elementos, como los protectores de corona integrados, tuvieron que desarrollarse considerando simultáneamente la estética, la hermeticidad y las exigencias de una construcción ultradelgada.

Cuatro esferas, una nueva forma de leer el tiempo

Uno de los detalles que más rápidamente distinguen a esta edición es precisamente su configuración de cuatro esferas.

El diseño recupera uno de los recursos visuales asociados con Vianney Halter, pero aquí se adapta a la arquitectura del Octo Finissimo. Las superficies blancas opalinas debían mantener una homogeneidad precisa en cada uno de los cuatro elementos, además de incorporar las diferentes indicaciones.

Para conseguirlo fue necesario desarrollar herramientas de fabricación específicas y trabajar en componentes de dimensiones reducidas. Es un buen ejemplo de cómo, en alta relojería, un elemento que puede parecer puramente decorativo en realidad puede convertirse en un reto de ingeniería.

El lenguaje cromático también juega un papel importante. El blanco de las esferas contrasta con las agujas azules y el segundero de flecha roja, mientras que el rotor lleva la firma de Vianney Halter como uno de los detalles reservados para quienes puedan observar el movimiento.

Dos ediciones limitadas

La colaboración llegará en dos versiones, ambas producidas en cantidades reducidas. La primera está realizada completamente en titanio cepillado, uno de los materiales que Bvlgari ha utilizado de manera recurrente en el desarrollo del Octo Finissimo. Esta edición estará limitada a 30 piezas y contará con un brazalete integrado de titanio cepillado y cierre desplegable.

La segunda utiliza oro rosa, con una combinación de superficies pulidas y satinadas. En este caso, el reloj se acompaña de una correa de aligátor marrón y estará limitado a 15 ejemplares.

Aunque comparten la misma arquitectura y configuración, los materiales cambian la lectura de cada versión. El titanio enfatiza el carácter técnico y contemporáneo del Octo Finissimo, mientras que el oro rosa introduce una interpretación más cálida de la colaboración.