
México también se está contando desde la alta relojería. En 2026, distintas manufacturas han encontrado en el país algo más que un mercado: una fuente de referencias para construir piezas alrededor de sus tradiciones, su patrimonio y algunos de los acontecimientos que marcan su presente.
Del Día de Muertos y la cultura maya al automovilismo clásico y el futbol, estas historias han llegado a esferas y movimientos con lenguajes muy distintos, pero con un mismo punto de partida: México como materia de creación.
Patek Philippe y el Día de Muertos
Dentro de su colección Rare Handcrafts 2026, la firma ginebrina presentó varias piezas dedicadas al Día de Muertos. Entre ellas está el Calatrava La Catrina Ref. 5177R-001, limitado a 10 ejemplares y dedicado al personaje que se convirtió en uno de los símbolos de esta celebración mexicana.


La esfera combina guilloché realizado a mano, esmalte flinqué y cloisonné Grand Feu. La construcción de los motivos requiere hilo de oro para definir los contornos y posteriormente aplicar distintas capas de esmalte, que pasan por sucesivas cocciones.
El resultado es una interpretación relojera de La Catrina que conserva una de las características esenciales de la colección Rare Handcrafts: aquí la complicación no está únicamente en el movimiento, sino también en las horas de trabajo necesarias para construir la esfera.
Patek Philippe también presentó el Calatrava The Man with a Rose Ref. 5177R-012, limitado igualmente a 10 piezas. La figura central es un personaje de mariachi representado como calavera, con una rosa entre los dientes.
Franck Muller y el Rally Maya
La relación entre México y la relojería también apareció este año a través de los automóviles clásicos. En marzo, Franck Muller presentó el Vanguard Rally Maya México 2026, una edición creada exclusivamente para el mercado mexicano y vinculada con el Rally Maya México. La manufactura confirmó el lanzamiento como parte de su calendario de novedades de 2026.
La colección contempla distintas configuraciones y tamaños, pero mantiene como punto de encuentro la estética de los automóviles clásicos y algunas referencias al patrimonio maya.
La esfera verde utiliza un patrón guilloché geométrico inspirado en las parrillas de los autos de época. El color, por su parte, establece una conexión con el jade asociado con las antiguas culturas mayas.
El logotipo del Rally Maya aparece integrado en el pequeño segundero, mientras que la arquitectura del Vanguard sirve como base para una pieza que une dos elementos que forman parte de la identidad del rally: los automóviles históricos y los paisajes y sitios arqueológicos del sureste mexicano.
Es una aproximación diferente a la de Patek Philippe. Aquí México no está representado por una festividad, sino por la combinación entre patrimonio, automovilismo y territorio.
Konstantin Chaykin lleva el futbol a su Joker
Durante SIAR Summer 2026, celebrado en Ciudad de México, Konstantin Chaykin presentó piezas de su catálogo y novedades vinculadas con el mercado latinoamericano. La participación de la manufactura en el salón incluyó dos estrenos mundiales, dentro de una edición que reunió a 43 firmas relojeras.
Entre las piezas relacionadas directamente con México destaca el Joker Soccer Edition 2026, desarrollado junto con Berger Joyeros.
La pieza parte del conocido lenguaje de los Wristmons de Chaykin, en el que los indicadores de horas y minutos forman los ojos de un rostro. En esta interpretación, el futbol se incorpora a la composición y el indicador de fase lunar adopta la forma de un balón.
La edición está limitada a 26 ejemplares, un número que conecta directamente con el año del Mundial que se celebra en México, Estados Unidos y Canadá.
Es quizá una de las interpretaciones más contemporáneas de México dentro de la relojería de este año: no recurre a una tradición centenaria ni a un motivo artesanal, sino a un acontecimiento deportivo que forma parte del calendario internacional de 2026.
Hublot y la Selección Mexicana
El Mundial también está detrás de otra colaboración relojera presentada este año. Hublot desarrolló el Classic Fusion Chronograph SNM Titanium junto con la Selección Nacional de México. La pieza está limitada a 100 ejemplares y utiliza una caja de titanio de 42 milímetros.
La esfera incorpora el verde asociado con la selección, mientras que los detalles rojos y el escudo aparecen como elementos identificativos. El reverso también lleva referencias al equipo nacional.

En el interior funciona el calibre automático HUB1153, un movimiento de cronógrafo con una reserva de marcha de 48 horas.
La pieza utiliza además una correa desarrollada a partir de un material alternativo inspirado en el cactus. De esta manera, la referencia a México aparece tanto en la identidad de la selección como en uno de los elementos naturales más reconocibles del país.
A diferencia del Joker de Konstantin Chaykin, donde el futbol se convierte en parte del lenguaje visual del reloj, Hublot establece una colaboración directa con la Selección Nacional.
NORQAIN celebra el estilo de vida de los mexicanos
NORQAIN ya había encontrado inspiración en México. En 2025, la firma relojera suiza llevó el Citlaltépetl, la montaña más alta del país, al universo Wild ONE. Un año después, decidió mirar a México desde un lugar completamente diferente: no desde dónde vivimos, sino desde cómo vivimos.
Así nace el Enjoy Life Chrono Viva México, una edición creada especialmente para México y limitada a solo 50 piezas, que interpreta la filosofía Enjoy Life a través de los colores, sabores y pequeños placeres que forman parte de la vida cotidiana mexicana.

Enjoy Life nació dentro del universo Freedom de NORQAIN a partir de una idea sencilla, recordar que el tiempo también está hecho para disfrutarse. Desde sus primeras ediciones, el color, el humor y las pequeñas sorpresas escondidas en el fechador han dado personalidad a esta colección, convirtiendo algo tan cotidiano como mirar la hora o consultar la fecha en un pequeño recordatorio de disfrutar el momento.
Un México distinto para cada reloj
Los relojes presentados en 2026 muestran que no existe una sola manera de llevar a México a la alta relojería. Son aproximaciones distintas y pertenecen también a lenguajes relojeros diferentes. Lo interesante está precisamente ahí: México aparece este año en la alta relojería no como un único símbolo, sino como un conjunto de referencias culturales que pueden traducirse en esmalte, guilloché, complicaciones, materiales, diseño y colaboraciones.